lunes, 20 de agosto de 2018

Eres más inteligente que la empresa para la que trabajas

Eres más inteligente que la empresa para la que trabajas
Eres más inteligente que la empresa para la que trabajas
Aprender consiste en acumular experiencia reutilizable en el futuro y depende de tres factores; motivación, tiempo y oportunidad de practicar.

Existen personas que tienen una rutina diaria; se levantan por la mañana, se alistan para ir al trabajo, desayunan, llevan a los niños a la escuela, etc., regresan a casa y así sucesivamente.

En el trabajo hay quienes tienen la oportunidad de asistir a seminarios de mejoramiento, ya sea laboral, personal u otras derivadas.

Más sin embargo; hay quienes, cuando se les presenta la oportunidad de asistir a seminarios por parte de su empresa, porque es necesario asistir, existen quienes sólo se presentan por salir del ámbito laboral.

Estas personas no van a aprender, sólo hacen presencia, como que están interesados, lo que en realidad no es así.

Es por eso que cuando asisto a eventos como estos, de ventas en mi caso; como Amway, me pregunto ¿por qué la gente invierte su tiempo en ir a escuchar a otras personas que dan conferencias o seminarios?

Pues viene al caso la gente obligada; porque la empresa donde trabaja se lo pide al trabajador, los que van a entretenerse; pues es mejor asistir a estar en la oficina y el tercer grupo al que normalmente pertenezco; el que va a aprender.

He aquí lo malo, no aprendemos, ¿y cuál es mi razonamiento para justificar dicha confirmación? Bueno; por lo que te dije al inicio de este artículo, de en qué consiste aprender.

El hecho de que te sientes y formes parte del público oyente del ponente, no garantiza que obtengas conocimiento real, porque solo estás oyendo lo que te dicen y es poco probable que se te quede grabado en la memoria para poderlo reutilizar en el futuro.

No te vas a acordar prácticamente de nada de que lo te diga el conferencista. La motivación la vas a tener, pero ese sentimiento desaparece con el pasar de los días para ser sustituido por otro sentir.

Es difícil aprender cosas en 45 minutos que es lo normal de una conferencia.

Estamos muy bien entrenados para oír al que habla o da una enseñanza, eso lo hacemos desde que empezamos a ir a la escuela.

Por lo tanto; así como las conferencias, pláticas o seminarios a los que asistan, entre otras variables, no van a aprender, son una buena manera para inspirarse, solo eso.

Un saludo cordial.

Manuel Verdugo


En otro artículo continuaremos... les informaré de como aprender de verdad.