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Nina The Killer, Jane the Killer, Jeff the Killer y Liu the Killer

Hola suscriptores… ¿qué tal llevas el 2020? Nosotros bastante bien, estamos estos días descansando para volver con mucha fuerza. 

Jeff, Liu, Jane y Nina serán de sus favoritos en este blog durante este fin de año, ya lo verán. 

Los artículos de la familia The Killer nos han dado muchas alegrías. Queríamos empezar este último viernes de terror de octubre con una recopilación de la saga The Killer en modo homenaje. 

¿Cuál es tu Killer favorito? Deja tu comentario aquí debajo del artículo. 

Nina The Killer, Jane the Killer, Jeff the Killer y Liu the Killer
Jeffrey Woods

Jeffrey Woods o Jeff the Killer; es el protagonista de uno de los más famosos creepypasta que circulan por la red. 

Su origen se remonta a una perturbadora foto que apareció por los foros de la red el 2008. 

Los creepypasta son historias cortas de terror, recogidas y compartidas a través de Internet con el fin de espantar o crear intriga en quien las lee. El nombre proviene de la jerga de Internet copypaste, que se refiere al texto que ha sido copiado y pegado por los usuarios en los foros de discusión en múltiples ocasiones. 

Aunque no se sabe a ciencia cierta cual fue el origen real de la historia, muchos creen que todo comenzó en 4chan el año 2006, uno de los foros más famosos y grandes de la red. 

Otros dicen que fue el usuario Sesseur quien acuñó el término el año 2008 en Youtube. 

En dicha página; 4chan, una niña llamada Katie Robinson publicó una foto suya, sacada en su habitación. Otros dicen que la foto viene de la red social Stickam. No tardaron en aparecer comentarios metiéndose con ella por su peso, entre otros temas. 

La chica acabó suicidándose debido al bullying (acoso psicológico) que sufría constantemente. Se dice que esa foto es la que se usó como base para la escalofriante imagen de Jeff, que se convirtió en meme casi al instante. 

Después, como si de una bola de nieve se tratara, la historia comenzó a tomar forma gracias a los foreros. Empezaron a especular sobre un origen ficticio del tétrico personaje. 

Casualmente, la historia comienza como la de Katie, con un niño inocente llamado Jeff, que recibía todo tipo de burlas y maltratos en el colegio. 

De adolescente se mudó a otro pueblo con su familia, con el objetivo de escapar de los abusos. Allí es atacado por tres chicos que él no conocía con la intención de quitarle sus pertenencias. 

Pero Jeff, en un ataque de rabia incontrolada, los golpea de forma agresiva. Su hermano Liu, quien lo acompañaba, le dieron la responsabilidad del delito y lo encarcelaron. 

Tiempo después, cuando la situación se comenzaba a normalizar para todos, Jeff fue invitado a una fiesta de cumpleaños en la casa de sus vecinos. Para su sorpresa, los chicos le intentaron asaltar se presentaron por sorpresa para cobrar venganza. 

Jeff consigue matar a dos, pero el tercero le consigue cubrir con lejía y alcohol y luego le prende fuego. Después del ataque, comienza a perder la cordura. Quema sus párpados, para ver siempre su rostro cuando se mira al espejo y corta sus mejillas de manera que siempre parezca estar sonriendo. Se cree hermosos. 

Su madre fue al baño por los ruidos que se escuchaban y miró a Jeff, completamente transformado. 

Asustada, corrió a su habitación en busca de su marido, aconsejándole tomar su escopeta. Jeff, antes de que puedan hacer algo, los apuñala hasta matarlos. Instantes después, hace lo mismo con su hermano Liu. 

–Shhhhhh… sólo tienes que irte a dormir– 

Así comienza la leyenda de Jeff the Killer, un asesino que entra en las casas cuando la gente duerme, para llevarse el máximo número posible de vidas. 

Este creepypasta ha producido varias encarnaciones de Jeff, todas continuaciones de la primera historia, en las que se introduce antagonistas recurrentes como Jane the Killer; que es la némesis de Jeff

La historia, retorcida como pocas, se ha hecho viral y ha sido adaptada incluso a un videojuego. 

El famoso meme sigue siendo visible por muchas páginas de Internet, incluso como foto para avatares de usuarios. Es que junto con Slenderman, Jeff the Killer; es uno de los personajes más famosos del Internet más oscuro. 

Nina The Killer, Jane the Killer, Jeff the Killer y Liu the Killer
Nina Hopkins

Nina Hopkins de 11 años de edad, fue trasladada a una nueva escuela para estar más cerca de su casa. 

Una mañana de domingo, un día antes de su primer día de clases en su nuevo colegio, se despertó, fue al baño y se lavó los dientes. A continuación; se metió de nuevo en la cama con su ordenador. 

Nina no era una de esas niñas motivadas que se levantaban con energía para abrir la ventana y dejar entrar la luz para aprovechar bien la mañana para andar en bicicleta. No; ella simplemente disfrutaba de ver anime, escuchar música y tocar la guitarra. 

Ese domingo, sin demasiada emoción, Nina quiso releer por milésima vez EL ORIGEN DE JEFF THE KILLER. Adoraba los creepypasta y Jeff era su preferido. Sentía una rara atracción hacia él, cada vez que lo leía sentía un extraño impulso. 

Mientras disfrutaba de su lectura, de pronto escuchó la puerta… levantó la vista de la pantalla y se encontró con su pequeño hermano Chris y sus hermosos ojos verdes. 

Chris era el príncipe de Nina, lo adoraba y solía llamarlo así porque todas las noches le contaba cuentos de hadas del bosque para dormirlo. Chris tenía el cabello negro y la tez blanca, igual a su difunto padre. En cambio; Nina era de cabello castaño claro, ella era muy parecida a su madre. 

Chris la llamaba para comer, así que bajaron. 

A la mañana siguiente, Nina y Chris empezaban las clases en su nueva escuela. Nina se vistió con una de sus camisas favoritas, una falda negra, unas medias rayadas y un suéter morado. Mientras se colocaba su bolso sintió algo extraño… como un tirón, algo raro estaba pasando, una extraña y pequeña sonrisa se formó en su boca. 

Cuando llegaron a la escuela los hermanos se separaron para ir a clases. En el descanso se fueron a comer juntos, eligieron un lugar callado y calmado en el jardín de atrás donde casi no había nadie. Mientras masticaban su sándwich una chica mucho mayor que ellos con aspecto rudo se acercó. 

–Vaya, vaya ¿pero qué tenemos aquí? ¿Alumnos nuevos?– Anunció la chica. 

–Mi nombre es Claudia y yo mando en este colegio y si no obedeces lo que digo lo pagarás muy caro–  Sacó una navaja de sus jeans y de pronto dos chicos salieron de un árbol cerca, eran Mailcon y Jony

Nina se incorporó y se puso enfrente de Chris para protegerlo, no querían problemas, sólo almorzar tranquilamente. 

Los hermanos se habían instalado en el lugar equivocado, ya tenía dueño. 

Chris no estaba de acuerdo con esta situación y se levantó, –nosotros no hemos hecho nada, sólo estamos aquí; tranquilamente comiendo– de repente Jony lo golpeó y Chris cayó en los brazos de Nina

¡CHRIS! Exclamó Nina sosteniéndolo en sus brazos. 

Nina soltó un golpe en la cara de Claudia tumbándola al suelo, después se abalanzó sobre ella tomándole la navaja y clavándosela en el hombro de Claudia

Mailcon sostuvo a Nina por la espalda y la apresó en sus brazos, Nina le dio una fuerte patada en la entrepierna del chico tumbándolo al suelo. Nina se defendió como pudo. Jony salió corriendo pero Nina agarró la navaja y se la lanzó clavándosela en el estómago. 

NINA, BASTA– oyó la voz de su hermano. Chris estaba asustado y sorprendido. 

Los hermanos se fueron a casa a cambiarse la ropa y lavarla porque estaba manchada de sangre. Nina se sentía extraña, como que notaba una incipiente sensación de matar. 

Abrió su armario encontrándose con su colección de Jeff the Killer, posters, chapas, algunos cuadernos viejos, muñecos y peluches, los miró con cariño y temor y dijo; –Jeff ¿tu me haces esto...?– 

Luego del incidente buscaron y buscaron a los culpables de la pelea, pero no los encontraron, como pensarían que fue una niña de 11 años como Nina

Las semanas pasaron con relativa tranquilidad. Un día Nina abrió su casillero encontrándose con una nota que decía; “Sé lo que hiciste, pero no te preocupes... no le diré a nadie, eres hábil… pero peligrosa.” No tenía firma. 

Nina estaba cada vez más desquiciada. 

Una tarde el dulce príncipe Chris llegó a casa todo golpeado; Jony, Claudia y Mailcon habían tomado venganza. Nina estaba de los nervios, pero se autocontroló a muy duras penas. 

Cuando volvieron al colegio se los encontraron en el pasillo, la batalla fue brutal. Nina apartó a Chris y corrió hacia el cuarto de la limpieza y se encontró con un cuchillo. 

Sus ansias de matar crecían por momentos. 

Salió del cuarto y atravesó la cabeza de Jony, que soltó un chorro de sangre. La sangre cayó en la cara de Nina y allí, justo en ese momento; algo se rompió en Nina, como un hilo, el hilo que dividía la locura de la cordura. 

Claudia y Mailcon dieron unos pasos atrás, Nina se giró hacia su lado, mostrando una sonrisa psicótica, haciendo que hasta Chris se estremeciera, Nina se volvió loquísima atacándolos a todos. 

–Ni-Nina… ¿te-te encuentras bien?– Alegó con horror. 

Nina se giró; –¿Sentirme bien…? ¡ME SIENTO EXCELENTE! ¡Vamos mi príncipe! Debemos volver a casa. 

En el medio de la noche, Nina se levantó y se fue a la cocina. –¿Dónde estás maldita lejía?– Gruñó Nina buscando. 

–¿Buscabas esto pequeña?– Nina oyó una voz a su espalda, volteó y se encontró con una sorpresa bastante reconfortante al ver a un chico en la entrada de la cocina sosteniendo el bote de lejía. El chico tenía una piel extremadamente blanca, su pelo era negro y chamuscado y tenía una sonrisa tosca y horrenda. 

–Oh, Jeff the Killer.– alegó Nina con una mirada un tanto desafiante. –Te he estado vigilando… me parece que tu cabeza ya está preparada.– 

–Estás en lo correcto. Necesito ese bote de lejía, ¿si me permites…?– Añadió Nina, dándole la mano para que se lo diera. 

Jeff lo abrió, después prendió un cerillo y se lo lanzó haciendo que Nina ardiera en fuego. 

Nina se desmayó y quedó inconsciente. 

Despertó en el hospital al lado de su madre y su pequeño hermano. Tras un mes de recuperación, llegó el momento de quitarle las vendas. 

Nina vio la cara de su madre y de su hermano asustados. 

–¿Qué? ¿Qué pasa?– 

–Her-hermanita.– Dijo Chris abrazándola –te-te sigues viendo igual de bonita que antes.– Salió corriendo hacia un espejo y vio que tenía la cara blanca y el cabello negro y chamuscado como el de Jeff y se puso muy feliz. 

Nina ya no era la niña inocente que había sido, ahora era un monstruo. 

Se fueron a su casa y Nina estaba contenta con su nuevo rostro, aunque pensó que necesitaría unos arreglos. Así que se cortó su cara haciéndose una sonrisa en el rostro, después agarró el cuchillo y se fue al cuarto de su madre y le dijo: 

–Mira mamá, estoy hermosa.– La madre asustada se fue corriendo, Nina la persiguió y la asesinó. Chris la vio y se asustó demasiado. 

Chris, Chris, Chriiiiiiiis– 

–He-hermanita, ¿e-estás bien?– 

–Estoy mejor que nunca. Oh vamos Chris, sal, yo no te haría nada, tranquilo.– Dijo con una sonrisa perturbadora. 

–¿Sabes? Me siento más hermosa que nunca y empezaré una nueva vida en los bosques de hadas… ¿quieres venir conmigo?– 

Chris asintió. –Sólo debes irte a dormir mi príncipe.– 

Nina The Killer, Jane the Killer, Jeff the Killer y Liu the Killer
Jane Arkensaw

La historia siguiente se trata de Jane Arkensaw, alias Jane the Killer. Una chica vecina de Jeff

Jane solía vigilar a Jeff de vez en cuando por la ventana, era nuevo en el vecindario y tenía curiosidad por él. 

Un día llegaba tarde a la escuela y vio a Randy y su pandilla amenazando a Jeff y a su hermano Liu. Ella sabía perfectamente que Randy era un matón, que hacía pagar a todo el mundo dinero o el bocadillo del recreo, a cambio de no sufrir una paliza. 

Volvió a mirar y vio como Randy le robaba la cartera a Liu y empujaba a Jeff contra el suelo. Entonces; él se levantó y Jane se dijo para sí misma: –¡quédate sentada, no seas estúpida! Entonces; vio como Jeff se abalanzó contra Randy, luego agarró a Troy que se tiró al suelo gritando de dolor, Jane estaba sorprendida, parecía que Jeff se estaba divirtiendo demasiado. 

Lo siguiente que se oyó fue el sonido de las sirenas de una patrulla de policía y el padre de Jane, que era policía, salió de su casa y se montó en el coche. 

Jane se fue con sus padres a la escuela y le dijeron muy claramente que no querían que hablara con Jeff, así que no lo volvió a ver hasta que terminó el día. 

Cuando lo vio salir de clases, notó como si Jeff estuviera fingiendo estar feliz, para que la gente no sospechara del delito que había cometido, pero en realidad estaba mostrando una sonrisa un poco sádica, –era como la sonrisa de un loco.– Pensó Jane

Al día siguiente Jane se asomó por la ventana y vio una patrulla de la policía frente a la casa de Jeff. Pensó que se llevarían a Jeff por lo que había hecho, pero se equivocó, en lugar de él, arrestaron a Liu. Luego vio llorando a Jeff por lo ocurrido. 

A partir de ese momento, la gente empezó a soltar muchos rumores envenenados sobre Liu

Días después, el vecino de al lado de la casa de Jeff montó una fiesta de cumpleaños y Jane vio por la ventana como los niños se divertían, hasta que aparecieron Randy y sus amigos saltando la valla. 

Randy se abalanzó sobre Jeff y lo derribó, luego Troy y Jake sacaron unas pistolas y entonces Jane supo que iban a matarlo. Decidió llamar a la policía. 

Tras escuchar unos disparos, volvió a mirar, vio las llamas de fuego y oyó gritos. Entonces tomó un extintor y se dirigió hacia la casa, pero cuando llegó, vio a Jeff sentado en las escaleras ardiendo en llamas, con la piel chamuscada, Jane se desmayó. 

Cuando despertó, se encontraba en el hospital y preguntó sobre Jeff. La enfermera le dijo que no podría dejarla verlo, ni aunque se tratara de su novia. A lo que ella le respondió con voz temblorosa: 

–¡Él no es mi novio!– 

Así que salió del cuarto, vio a los padres de Jeff, que le dieron las gracias por haber intentado salvar a su hijo, y le dijeron que Jeff estaba con vendas, que se las quitarían en unos días y que cuando llegara el momento la avisarían. 

Luego ella contó todo lo que vio cuando Jeff se peleó con la pandilla de Randy y los padres de Jeff dijeron que si eso era cierto, dentro de unos días dejarían a Liu libre. 

Días después, los compañeros de clase de Jane empezaron a meterse con ella porque se pensaba que estaba enamorada de Jeff

Liu apareció y le dijo de que al día siguiente le quitarían las vendas a Jeff

A la mañana siguiente, Jane vio el coche de los padres de Jeff aparcado y se puso muy contenta, pero cuando vio salir a Jeff del coche, se le cambió la cara del susto; su pelo antes castaño ahora era de color negro, su piel era blanca y con la misma sonrisa que vio el mismo día que se peleó con Randy

Luego, vio como Jeff la miraba fijamente con esos ojos tan abiertos y aterradores, entonces; Jane entró a su casa y los padres le preguntaron qué le pasaba, a lo que Jane respondió con un chillido y se desmayó. 

Cuando Jane despertó, ya había oscurecido y sus padres no estaban en casa, se levantó de la cama bajó las escaleras y vio que la luz de la cocina estaba encendida, había una nota sobre la mesa que decía: ¿No vienes a cenar? Tus amigos están aquí. 

Después de leer esto, Jane empezó a temblar y vio por la ventana que las luces de la casa de Jeff estaban encendidas, entonces vio a Jeff apoyado en la ventana de su casa, mirando a Jane con un cuchillo en la mano, golpeando la ventana y sonriendo. 

Jane asustada, tomó un cuchillo y salió corriendo de la casa, fue a casa de Jeff con mucho miedo, cerró los ojos y entró. 

Con los ojos todavía cerrados, escuchó a alguien decir: Lo has conseguido, me alegro amiga mía. 

Jane gritó, vio que los ojos de Jeff eran grandes y no parpadeaban y su sonrisa era de color rojo, su ropa estaba llena de sangre. Jane se desmayó de nuevo. 

Cuando se despertó, estaba en una mesa de comedor, su cuchillo había desaparecido. Sentada alrededor de la mesa se encontraban los padres de Jeff y sus amigos, todos estaban muertos, con una sonrisa tallada en sus caras. 

Trató de girar, pero estaba amordazada, lágrimas de sangre salían de sus ojos. 

–Vaya, mira quién ha despertado finalmente.– 

Jane miró a su lado y vio que Jeff estaba allí. 

Ella trató de chillar, pero Jeff estaba detrás suyo, acercándole un cuchillo a la garganta y le dijo: 

–cállate, cállate, que a los amigos no se les debe gritar, seguro que estás enfadada porque no te ves tan bella como ellos, pero no te preocupes que pronto haré que luzcas hermosa también.– 

Jeff le cortó la mordaza con el cuchillo, Jane le miró fijamente a los ojos y le susurró:

–Vete a la mierda…– 

Jeff salió y mientras tanto Jane se puso a llorar pensando en su familia, en ese momento Jeff regresó;

–No llores.– Jane vio que sostenía una jarra de lejía y un bidón de gasolina. Entonces; le vertió la gasolina y la lejía. 

–Tranquila; ya he llamado a los bomberos.– Le dijo Jeff. Y luego; le echó fuego. 

Tan pronto el fuego entró en contacto con Jane, ardió en inmensas llamas y Jeff se largó diciendo: 

–Nos vemos mi querida amiga. Espero que quedes tan hermosa como yo.– 

Cuando Jane se despertó estaba de nuevo en el hospital y la cabeza le daba tumbos, luego; una enfermera le informó de que su familia había muerto en el incendio, entonces; Jane empezó a llorar. 

Al volver a despertar vio que ya no tenía vendas y que había varios ramos de flores. Había dormido durante dos semanas seguidas. 

–Dame un espejo.– Dijo Jane

Al verse, tiro el espejo al suelo del horror, su rostro estaba totalmente quemada. 

Llegó un paquete y Jane se dispuso a abrirlo, dentro, había una máscara blanca, con negro alrededor del hueco de los ojos, y con una sonrisa pintada de negro. También traía una peluca de color negro, un ramo de rosas negras y un cuchillo de cocina afilado, había una nota: 

Jane; siento que no hayas quedado tan hermosa como yo, pero esto te servirá para taparte el rostro mientras te recuperas y dejaste el cuchillo en mi casa, así que pensé en devolvértelo.– 

Tras leerlo, salió del hospital, se puso la peluca y se fue al cementerio, vio las tumbas de sus padres y se puso a llorar por última vez, luego se puso la máscara y agarró el cuchillo con todas sus fuerzas. 

Desde ese día Jane juró venganza y cada vez que el sol se pone, va en busca de Jeff para encontrarlo y matarlo… el lema de Jane dice lo contrario al de Jeff

–No te vayas a dormir.– Para así evitar que Jeff consiga hacerles lo mismo a más víctimas inocentes. 

Nina The Killer, Jane the Killer, Jeff the Killer y Liu the Killer
Liu Woods

Todo comenzó una noche, la noche en la que Jefrey Woods, alias Jeff the Killer, enloqueció completamente y asesinó a sus padres y a su dulce hermano Liu Woods. Jeff se convirtió en un monstruo sin alma y con el puro deseo de matar. Pero; ¿en serio había muerto su hermano Liu después de recibir múltiples cortes y puñaladas? 

NO, el hermano de Jeff sobrevivió al brutal ataque. Lleno de rabia fue capaz de resistir, deseoso de seguir con vida. Luego todo se volvió negro y se desmayó hasta que la policía lo encontró al borde de la muerte, junto a sus padres ya fallecidos. 

Liu pasó meses en coma en el hospital, tras muchos trasplantes, operaciones y suturas, por fin se despertó. 

Al abrir los ojos le pareció ver un ángel, aunque en realidad era Susan, la enfermera encargada de cuidarlo. 

Ella se emocionó mucho al verlo, llevaba muchos meses esperando su despertar. 

–Hola, soy Susan, ojalá te pongas bien, te deseo la mejor de las suertes.– Dijo ella susurrándole al oído. 

Fueron pasando los días y Susan siempre estaba a su lado, cuidándolo con una sonrisa. Liu no podía dejar de admirarla, admiraba que a pesar de que él todavía no era capaz de hablar y apenas de moverse, ella había estado con él sin desanimarse. 

Esto le daba fuerzas para seguir adelante. Sin duda, Liu se estaba enamorando. Lo que no sabía es que la bella enfermera también se había quedado prendada de él. 

Tras unos días, el médico entró en su habitación y le explicó que la operación que estaba a punto de realizar era muy delicada, pero que tenía mucha confianza en él porque era un chico muy fuerte. 

Entonces, fue trasladado a la sala de operaciones. El cirujano le colocó una mascarilla y le dijo: 

–Cuenta hasta 10 poco a poco, pronto te dormirás y cuando despiertes, te encontrarás mejor que nunca.– 

Liu contó tranquilo, pero cuando llegó a diez todavía se sentía despierto, quiso moverse pero no pudo, era como si su cuerpo se hubiera dormido, pero él no. Entonces sintió una fría cuchilla apoyarse sobre su pecho. 

La cuchilla empezó a cortar y el dolor resultó casi insoportable, pero la cosa no había acabado todavía, cada nuevo corte era más y más doloroso. 

No pudo evitar recordar a Jeff atravesándolo una y otra vez con su cuchillo diciéndole: 

–Shhhh… tranquilo, vete a dormir.– 

Al despertar, lo primero que vio Liu fue a su ángel; Susan, con una hermosa sonrisa en la cara. 

Se sintió tan feliz al verla, que consiguió saludarla: 

–Hola Susan, soy Liu, espero que cuando salga de esto quieras salir conmigo.– 

Ella empezó a llorar de emoción y aceptó sin dudarlo. 

Por fin llegó el día en que Liu se recuperó y esa misma noche quedó con Susan, todo fue maravilloso, ella era perfecta para él. 

Pero Liu todavía no había superado el incidente con su hermano, sintió que ir a su vieja casa le ayudaría a pasar página. 

Como le daba miedo ir sólo le preguntó a Susan si podía acompañarlo, 

–Claro que si Liu, haría cualquier cosa por ti.– 

Cuando llegaron a la casa, la puerta estaba bloqueada, seguramente por la policía, para evitar que nadie se colara en ella. 

Entre los dos empujaron una vez, dos veces y a la tercera vez (pausa) la puerta se abrió con dificultad. 

Un fuerte olor a cerrado y a podrido emanaba del interior de la casa. Todo estaba muy oscuro, hasta que poco a poco los ojos de la pareja se acostumbraron a la oscuridad, pudiendo así vislumbrar el horror provocado por Jeff

Los cuerpos habían desaparecido, aún así todo estaba lleno de manchas de sangre. La casa había acumulado una fina y densa capa de polvo. 

Para Liu era como vivir de nuevo el día en que su enloquecido hermano volvió a casa. Subieron las escaleras y cuanto más se acercaban a su habitación, peor era la escena. 

Hasta que llegaron a la entrada de su cuarto que estaba rodeada de un cordón policial, Liu lo rompió en silencio y abrió la puerta. 

Su habitación era la peor, había sangre por todos lados y en la pared del fondo podía leerse la frase; vete a dormir. 

Al leer esto se quedó helado, de repente cayó al suelo y empezó a gritar, no podía dejar de recordar cada cuchillada que Jeff le había dado. Volver a la casa había sido una mala idea, Liu no podía parar de pensar en su hermano, lo escuchaba en su cabeza: 

–Shhhh... vete a dormir…– 

–Jeff ,te veré en el maldito infierno, cuando los dos hayamos muerto.– 

Liu quería matarlo, acuchillarlo una y otra vez, una enorme sed de muerte y venganza recorrió todo su cuerpo. 

Liu, cariño, ¿estás bien?– Preguntó Susan desde las escaleras. 

Él agarró un cuchillo perdido en el suelo y corrió hacia la puerta y allí estaba Susan, con su cara de ángel. Estuvo a punto de cometer una estupidez. 

Pero ¿qué le había pasado en esa habitación? Consiguió tranquilizarse y los dos salieron juntos de la casa. Susan lo vio temblando y asustado. 

–Yo cuidaré de ti hoy.– Le dijo con su preciosa sonrisa. 

De camino a casa un ladrón los asaltó y le robó el bolso a Susan haciéndole daño. Una rabia inmensa se apoderó de Liu y quiso correr tras el atracador. Pero no una rabia normal, era una rabia que lo incitaba a matar con sus propias manos, deseaba hacerlo con todas sus fuerzas. 

Le dijo a Susan que se fuera yendo para casa, agarró el cuchillo y acabó con la vida del ladrón, apuñalándolo repetidas veces. 

Liu en ese momento se dio cuenta que sus ganas de matar eran reales, se había vuelto loco, no creía que pudiera pasar mucho tiempo hasta que volviese a asesinar a alguien. 

Nadie volvería a hacerle daño a Susan nunca más. 

Pero no podía ir por ahí matando a todo el mundo, él no era el Jeff asesino, así que decidió sólo matar a la gente con maldad en su alma. 

Pasó el tiempo y cada vez eran más y más los asesinados por Liu

Se compró un traje de cuero porque así era más fácil limpiarlo, estaba harto de tener la ropa llena de sangre. 

Una tranquila noche, salió a celebrar con Susan su aniversario a un restaurante. Liu estaba más enamorado que nunca, así que aprovechó y le pidió matrimonio. Obviamente Susan dijo que si, todo parecía perfecto… 

Hasta que… en la salida, un maldito llegó con un arma y disparó. 

Susan cayó. La ambulancia llegó demasiado tarde y Susan murió. Lleno de ira, arremetió contra los médicos que iban en ella, si hubiesen sido más rápidos quizás su ángel se habría salvado. 

Los asesinó a todos, pero esto no curó el dolor por la muerte de su amada. Así que cogió un bisturí, se cortó una sonrisa en la boca para luego cosérsela, así nadie podría notar que en realidad estaba sufriendo por dentro. 

Después se cosió la fecha de la muerte de Susan en el pecho, al lado del corazón, así nunca olvidaría que este mundo cruel, le arrebató lo único que amaba. 

A partir de entonces Liu Woods se hace llamar Homicidal Liu, y se pasea dando muerte a todo el que parece feliz, pues si él ya no puede serlo, NADIE DEBERÍA. 
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